14 septiembre, 2009

Luz en la oscuridad


Hemos compartido todos los soles de la existencia. Alguna vez fuimos el aire de un mar sereno, donde el mensaje permanece dentro de una botella que lanzamos al mar. Quizá alguien recoja el testigo de un amor tan sincero como tus ojos claros llenos de vida.
Es este silencio que despierta las mañanas, el cielo azul nos guía en los pasos que damos y tal vez en los sueños, veamos reflejado la alegría de las aves que vuelan libres, de las estrellas que alumbran la oscuridad.
Somos lo más parecido a un punto dentro de un punto más grande. Nuestros ojos van más rápido que nuestros pies, soñamos con aquello que nos cuesta alcanzar y no llegamos. Es este instante el que te hace suspirar por algo. Cierro mis ojos y veo luz al final de un túnel y cuando llegué abriré mis brazos para abrazar el reflejo del mar.